miércoles, 24 de agosto de 2011

La Loma Maitena

La Loma Maitena se la dio mi bisabuela a mi padre hará ya 70 años. Era una colina bastante empinada y cubierta de matorral. Tan sólo había unos cuantos almendros de casta "malagueña". Con su esfuerzo, durante un invierno, arrancó las matas y la puso de almendros.

Hemos pasado muchos años recogiendo las almendras (daba hasta 30 sacos de 60 kg), en aquella loma, soportando calores intensos que se hacían más insoportables al oír el canto de las chicharras; imposible es describir los dolores de espalda al agacharnos, los pinchos clavados en los dedos, esa almendra que rueda por la pendiente y hay que bajar diez metros para recogerla, el agua que se gasta y hay que ir al barranco para llenar la calabaza... . Tiempos duros aquellos. Mi padre se iba el primero para varear los árboles; después, nos íbamos mis hermanas y yo, dejando a mi madre preparando la comida, que después traería cargando con ella bajo los inclementes rayos solares del mes de agosto.

Desde la cima de la loma se veían Ítrabo, Molvízar y el mar Mediterráneo. Siempre hacía fresco allí: por eso escogíamos ese lugar para comer (a la sombra de un almendro, junto al majano).

Muchos son los recuerdos que se agolpan en mi mente: he corrido por la loma en todas direcciones, he puesto trampas para pájaros mientras el gañán araba el terreno, me he subido en todos y cada uno de los árboles para varearlos. A los árboles, a la tierra, se termina por cogerles cariño porque tienen una parte de nuestra historia, de nuestro tiempo; por eso, cuando las máquinas han desfigurado la loma y amenazan con su completa destrucción, he querido despedirme de ella y el 15/08/2011 le hice mi última visita.

El vídeo muestra qué queda de ella, cómo le han arrancado sus entrañas para construir un tramo de la A-7.



El Mercaer de Arriba

Estaba separado de la Loma Maitena por el Camino de Chacón. Tenía un cortijillo, hecho de piedras y con el techo de vigas de pita, cañaveras y matas, donde hemos pasado más de un verano. Además, tenía una higuera blanca junto al camino, que utilizábamos siempre como hato, es decir, para comer al medio día, y otras higueras negras, blancas y vitorinas, donde las gallinas ponían los huevos.

El vídeo muestra en qué se ha convertido con el paso del tiempo.


sábado, 23 de julio de 2011

Aceitunas aliñadas

Este año, después de ver varias recetas, las he preparado así:

Receta nº 1:

1.- Se cogen las aceitunas y se machacan sobre una tabla con el fondo de una botella (en otro recipiente, he puesto las aceitunas rajadas con cuatro cortes). No se debe utilizar nada metálico en contacto con las aceitunas ni tocarlas con la mano.

2.- Echarlas en un recipiente, provisto de cierre hermético y cubrirlas con agua (si está exenta de cloro, mejor), cambiándole ésta cada 24 horas. Al cabo de 6 días, aproximadamente, habrán perdido el alpechín y, con él, el amargor.

3.- Aliñado.

Ir echando las aceitunas con una cuchara de madera en un recipiente de cristal o de plástico poniendo un lecho de aceitunas, sal, vinagre (hay que tener cuidado porque las ablanda), orégano, ajos, tomillo, laurel, comino molido, limas cortadas en trozos, hinojo y una hoja de algarrobo para que no se pongan blandas; otro lecho de aceitunas, otro de aliño y, así, hasta llenar el recipiente, terminando siempre con una capa de aliño.

4.- Cerrar el bote y agitar para que todo se mezcle bien. En pocos días se podrán comer.

Receta nº 2: Tratarlas con NaOH

Aquí hay una receta muy detallada.

Para 5 kilos de aceituna
125 g de sosa (cáustica)

Disolver la sosa en agua (cuidado con no quemarse, utilizar un palo largo) cuando ya no echa ese "fuego" se nota por el vapor, añadir las aceitunas (el agua debe cubrirlas), y remover.

Dejar 24 horas en el agua con la sosa. Pasadas éstas, tirar el agua con la sosa y efectuar los lavados, es decir hacer cambios de agua (ya sin sosa, limpia) cada 24 horas (puedes hacerlo más a menudo) cuando el agua está clara (ya no suelta el alpechín), ya se pueden aderezar, aunque todavía se nota un sabor un poco amargo pero éste desaparece con el aliño .
Hay veces que las puedes sacar antes vigilarlas que no se queden blandas.
Yó después les pongo un mortero de vinagre, orégano, pimentón, ajos machacados, laurel todo esto envuelto en un trapo para que no se quede por hay suelto que nó nos encontremos cosas y están riquísimas se pueden comer en dos dias.

Receta nº 3:

1.- Coger las aceitunas del árbol cuando ya empiecen a ponerse moradas.

2.- Se machacan las aceitunas, se echan en una olla, se cubren con agua y se ponen al fuego hasta que hierva durante un minuto.

3.- Se escurre el agua caliente y se enjuagan con agua fría varias veces hasta quitarles el amargor.

4.- Ya sin agua, se les agregan ajos machacados, sal y vinagre; se remueve todo y ya se pueden comer.